Aires de Romañach, el pintor

Pintor Leopoldo Romañach Guillén
Misteriosa opacidad tiene el busto del ilustre pintor. Despliega  la mirada perdida hacia el litoral de Sierra Morena, su pueblo natal. En el recuerdo, incluso, tal vez tenga atadas las imaginables marinas que, en suerte de recreo, inundó de detalles, corrección y veracidad académica en las vueltas constantes y favoritas por Conuco, Fragoso y Cobos, los cayos de Caibarién.
La niña de las cañas, obra del pintor cubano Leopoldo Romañach.
La niña de las cañas, obra del pintor cubano Leopoldo Romañach.

Clotilde Rodríguez Mesa, otro artista olvidado y su discípulo, dijo en cierta ocasión que el maestro era un hombre inmenso en vocación artesanal. También lo corroboró el paisajista Manolo Guillermo de la Caridad Fernández García, quien siempre habló de Romañach, el maestro, hasta el delirio. Voy rumbo a historias perdidas.

En las frondas de framboyanes, inexistentes antes, aparece el monumento a uno de los insustituibles virtuosos de la  pintura cubana. Está en una cuchilla visible en la carretera que conduce a Sagua la Grande y entronca con una calle desprovista de asfalto hacia el barrio del Río, en Sierra Morena. Ahí, en una pendiente, afirman que radica la cuna primaria de la familia antes del traslado por territorios cubanos, y el posterior peregrinar del artista por el extranjero hasta el posterior regreso definitivo al ambiente insular.

Los lugareños, en absoluto, desconocen la génesis del emplazamiento. Tampoco de dónde salió la iniciativa, y quiénes la emprendieron, así como los  pormenores efectuados en la localidad para rememorar  el centenario del natalicio de Leopoldo Romañach Guillén, el maestro-paisajista. El domingo 7 de octubre de 1962, fecha de esa celebración, ocurrió el suceso. Pregunto y nadie sabe de explicaciones certeras.

Fernández García, años después con el acostumbrado ceceo castizo, narró fragmentos de los hechos. No bastaron los datos que dejó truncos por su repentina muerte. Dijo por entonces en su conversación que anteriormente hizo algunos grabados en madera en los cuales recreó la fisonomía del virtuoso cubano.

Algunas de sus creaciones, cincelados en madera, Fernández García las divulgó en la prensa periódica villareña. Advirtió que, a mediados del siglo pasado existió una pequeña pieza escultórica de Romañach, original del  camagüeyano Esteban Betancourt Díaz de Rada. Sin embargo, careció de carácter público.

Era necesario enaltecer al «propulsor más eficaz de nuestra evolución artística», según reconoció Jorge Mañach, el sagüero. Nada mejor que un busto, sencillo, modelado a partir de arenisca y apropiado, por el material, a tonalidad del gris para impregnarle luz y sombra en contrastes. Los materiales darían dureza y resistencia a la posible erosión del monolito.

Monumento por el centenario del pintor cubano Leopoldo Romañach, en Sierra Morena, Corralillo, Villa Clara.
Monumento a Romañach en Sierra Morena inaugurado en el centenario de natalicio del pintor. (Foto Luis Machado Ordetx).
Edición del periódico Vanguardia del 13 de octubre de 1962 refleja homenaje a Leopoldo Romañach.
Edición de Vanguardia del 13 de octubre de 1962 (Fotocopia Luis Machado Ordetx).

La edición de Vanguardia, perteneciente al sábado 13 de octubre de 1962, indicó en página interior: «Un valor surgido en las entrañas mismas de nuestro pueblo, donde el movimiento cultural encontrará muchos Romañach», y aborda aspectos del descubrimiento de la escultura situada encima de un pedestal. Estoy en camino al contrapunteo de fuentes informativas, imprescindible en el hallazgo de la verdad.

El acto inaugural ocurrió justo en el día del centenario. Fue organizado por los Consejos de Cultura en Las Villas y los municipios de Corralillo y Sagua la Grande, según iniciativa de la Escuela-Taller de Artes Plásticas «Fidelio Ponce de León», situada en la última localidad, refrenda el periódico.

Fernández García era el director de esa institución docente. En la apertura lo acompañaron dirigentes políticos de la provincia y los pedagogos José Ramón (Pepito) Núñez Iglesias y Francisco (Marcet) Rodríguez Marcet, y un nutrido grupo de estudiantes. También asistieron Rosa María Romañach, prima del pintor, y el doctor José H. Guardiola Albert, antiguo alumno de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro, en La Habana.

Romañach visto según un grabado en madera elaborado en 1945 por Manolo Guillermo Fernández García.
Romañach visto según un grabado en madera elaborado en 1945 por Manolo Guillermo Fernández García. (Foto Archivo del Autor).

La nómina, entre otros invitados, la completaron Boabdil Ross Rodríguez, Apolinario Chávez y Dolores González, artistas-profesores de la Escuela de Artes Plásticas «Leopoldo Romañach», en Santa Clara.

Pasó el tiempo y el escampado escenario que antes exhibió la escultura en toda exuberancia, se llenó de gentío y hasta de cierta desatención institucional. En octubre se plasmarán los 55 años de aquella ocurrencia histórica, y el 10 de septiembre será el aniversario 66 de la muerte del ídolo artístico de Sierra Morena. Todavía queda un tiempo para el retoque del monumento y de reposición de las cadenas que tuvo la plataforma en sus inicios. De ser así, ojalá no las hurten inescrupulosas manos.

Quedan algunas dudas. Rodríguez Marcet, desde Cienfuegos, apunta hacia la autoría de la escultura. Fernández García, antes de fallecer, precisó que fue una obra colectiva, y la edición de Vanguardia, medio siglo atrás, testificó en un pie fotográfico lo subrayado por el entonces director de la Escuela-Taller de Artes Plásticas de Sagua la Grande. No existe otra alternativa que sujetarse a esto último.

Tal vez Marcet figuró en la inspiración y el retoque concluyente. Sin embargo, la escultura tuvo en los estudiantes a los insustituibles artífices. Así lo creo, y por fortuna el espíritu de Romañach, con el paso del tiempo, perdura  en Sierra Morena, su tronco natal.

Por: Luis Machado Ordetx/Tomado de Vanguardia

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Tribulaciones de un pionero de la Radio en Cuba

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Un homenaje a Carlos Galindo

El poeta caibarienense Carlos Galido Lena cumpliría 90 años este 22 de mayo. Sirva este texto “No es por rencor que hablo de la noche” como homenaje al destacado literato.

En sus últimos años se quejaba de que nadie quería prestarle libros, que no le gustaba la poesía cubana del momento y que no lograba publicar los cinco o seis poemarios que tenía inéditos. Sin embargo, durante toda su vida fue un hombre callado, que evitaba las discusiones y que hizo poco por obtener la consagración literaria. Estuvo dos décadas sin escribir ni publicar poesía, fue miliciano durante la Limpia del Escambray y dejó la mayor parte de sus fuerzas como profesor de Español-Literatura en el preuniversitario Osvaldo Herrera. Continue reading

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Un día especial

El Día de las Madres, es una fecha muy especial, se le rinde homenaje a aquella mujer dedicada, abnegada, esa persona única que nos dio la vida y que estaría dispuesta a dar al suya por nosotros.

Eso sí, todos los días puede ser el Día de las Madres, con amor, dedicación y agradecimiento, se puede lograr que mamá esté  siempre feliz.

Esta festividad es inspiradora de buenas acciones, arte, regalos, tarjetas postales con frases y poemas, como este que nuestro Apóstol José Martí dedicara a su madre y deseo compartir desde Caibarién. Continue reading

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Mi tío, el cuentero de Caibarién

A mi colega la periodista Raisa Guevara García agradezco contar la historia de mi tío, Luis Eugenio Rodríguez González, más conocido por Luis Quijá, el cuentero de Caibarién.

Todos los pueblos de Cuba tienen un cuentero, se trata de un individuo pintoresco, por cierto ¿por qué siempre son hombres?, que narra en lugares públicos historias vividas o inventadas, con un dominio dramático adquirido en los años de práctica callejera y aprovechando dotes naturales que ni se sabe cuándo y cómo descubrió cada cual. Onelio Jorge Cardoso, narrador cubano, inmortalizó a este arquetipo en su célebre obra El Cuentero; en Caibarién, sin dudas, el cuentero es Luis Quijá. Continue reading

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Romañach, un pincel mojado en el mar de Caibarién

Hay sucesos tristes que cambian la vida de una persona. La vida de Leopoldo Romañach Guillén cambió cerca de los 5 años de edad cuando su madre murió y lo enviaron a la casa de un familiar en España, ahí comenzó su pasión por pintar los barcos y  el mar.

Nueve años después volvió a Cuba, a Caibarién donde su padre pretendía se convirtiera en comerciante, pero la pintura marcaba su verdadera vocación, siempre incomprendida en su hogar, otro triste suceso que lo hizo viajar a La Habana, a San Alejandro. Continue reading

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Urbay, un apellido del pentagrama

urbay

La centenaria Glorieta del Parque “La Libertad” de Caibarién, es testigo inseparable de los andares por la música del apellido Urbay. La historia inicia en los años cuarenta del pasado siglo XX, y se afianza cuando en 1945, asumió la dirección de la Banda Municipal de Conciertos el maestro Roberto Urbay Carrillo.

Sus hijos, Marcos y José Ramón Urbay Serafín, siguieron los pasos de su padre en la música, y por supuesto en la banda. El primero de ellos, Marcos, después del éxito nacional y foráneo, regresó a su Villa Blanca para continuar la obra paterna, y desde entonces, y ahora octogenario es el director de esta antiquísima institución cultural, y fundó la Banda Municipal Infantil. Continue reading

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Flores Chaviano, las seis cuerdas de Caibarién

flores chaviano

Jamás dejaré de afirmar que Caibarién es un pueblo tomado por el hechizo del arte. Desde hace 184 años nacen en la Villa Blanca: escritores, pintores, cantantes, fotógrafos, escultores, músicos, y un sinfín de artistas. En esta esplendente lista cuenta el genial guitarrista y compositor Flores Chaviano Jiménez.

Este caibarienense, cercano a cumplir sus 70 años de edad, está considerado como una de las grandes figuras de la guitarra contemporánea y uno de los más importantes creadores cubanos y de España. Tanto como intérprete como compositor, sus trabajos artísticos son muy reconocidos por la crítica especializada. Continue reading

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Lorca estuvo en Caibarién

lorca-foto

Caibarién, es un pueblo con un embrujo inexplicable que cautiva a los artistas. Por esta villa han transitado figuras de renombre en la cultura universal. Una de ellas es el poeta, dramaturgo y prosista español Federico García Lorca.

Hace apenas unas horas, gracias a una publicación  hecha por la periodista Raisa Guevara, descubrí a Lorca, itinerario en Caibarién, bajo la autoría del  también periodista Luis Machado Ordetx, y quise compartirlo en  Archipiélago. Continue reading

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Núñez Jiménez, científico cronista

Antonio Núñez Jiménez en el primer día de la expedición En Canoa del Amazonas al Caribe.

Antonio Núñez Jiménez en el primer día de la expedición En Canoa del Amazonas al Caribe.

En el momento de su deceso, el 13 de septiembre de 1998, el científico, geógrafo, arqueólogo y espeleólogo cubano Antonio Núñez Jiménez, era dueño de una profusa obra escrita que se extendía a más de 190 libros, más de 1 000 artículos, así como numerosos prólogos y conferencias.

Para orgullo de los caibarienenses, el Dr. Núñez Jiménez, en su andar por Cuba estuvo en Caibarién, y describió en crónicas su estancia por la Villa Blanca.

Desde Archipiélago comparto con admiración y placer uno de los artículos de Núñez Jiménez que me hiciera llegar su amigo, y también consagrado investigador, Ángel Graña González.

DE CAIBARIÉN A SIBONEY Continue reading

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